Por el MI Nelson
Pinal Borges
En la
biblioteca del Club de Ajedrez "Don Ricardo Argomániz" en Santo
Domingo, se encuentra un excepcional libro de Ajedrez porque fue "testigo"
de una triste historia y a la vez constituye posiblemente un caso
único en el Mundo del Ajedrez.
Al
caer la tarde del 15 de noviembre de 1992, un avión cubano que
cubría la ruta Santo Domingo-Puerto Plata-La Habana chocó con la
loma Isabel de Torres en Puerto Plata, República Dominicana. Esa
loma es la única elevación en toda una extensa planicie que rodea a
esa hermosa ciudad situada al norte del país y donde el avión
realizaba maniobras de espera para aterrizar.
En la
nave viajaba un valioso grupo de ajedrecistas dominicanos, Juan José
Matos Rivera -ex Presidente de la Federación Dominicana de Ajedrez-,
Marcelino de la Rosa -Arbitro-, y los jóvenes jugadores, Manolo
Marte, César González, Héctor Ogando, así como el Entrenador cubano,
MI Adelkis Remón -media norma de GM-, todos en la actualidad
Inmortales del Ajedrez Dominicano y recordados con gran admiración y
respeto por los que tuvimos el privilegio de conocer alguno de ellos.
Estos destacados ajedrecistas iban a Cuba para participar en un
torneo internacional organizado por el Instituto Superior
Latinoamericano de Ajedrez -ISLA-.
Como
es normal en estos casos, del fatal accidente poco se pudo recuperar.
El fuerte impacto contra la loma y los tanques llenos de combustible
rapidamente convirtieron en llamas toda una extensa zona de difícil
acceso. Fueron muchos días de conmoción entre los ajedrecistas
dominicanos y no menor la incertidumbre y la tristeza en Cuba por el
fallecimiento del querido Adelkis, que apenas llevaba unos meses
colaborando con el Juego Ciencia quisqueyano.
Entre
las cosas que Adelkis llevaba a Cuba se encontraban varios libros
que el Sr. Ricardo Argomániz, (principal promotor del Ajedrez
Dominicano, dado el gran apoyo moral y material brindado durante
toda su vida en favor de su desarrollo ) le enviaba a un amigo en
Cuba, el maestro Raúl Pérez. Tanto Don Ricardo como Raúl, eran
fervientes amantes del Ajedrez por Correspondencia y mantenían una
estrecha amistad, aunque personalmente no se conocían.
Pues
entre los pocos escombros salvados de las llamas provocadas por el
desastre, un voluntario de la Cruz Roja dominicana encontró uno de
los libros que el Sr. Argomániz le enviaba a su amigo Raúl por medio
de Adelkis. El libro en cuestión es Korchnoi's Chess Games, editado
en 1979 en The Oxford University Press por David Levy y Kevin O'
Connell.
Según
nos cuenta el Sr. Juan Carlos Delgado Malagón, que subió a la zona
del desastre conjuntamente con otros jugadores y Federativos
dominicanos que tras conocer la fatal noticia, rapidamente se
trasladaron a Puerto Plata para ayudar en cualquier tarea -en un
hermoso acto de solidaridad que engrandece la condición de
Ajedrecista-, él logró recuperar de las manos del miembro de la Cruz
Roja Dominicana el libro y posteriormente se lo reintegró al Sr. Don
Ricardo.
Ese
libro, que se conserva en buen estado, aunque quemado en algunas
partes y con reales signos del desastre, está entre los cientos de
ejemplares que pertenecían a Don Ricardo Argomániz y que a raíz de
su fallecimiento, fueron donados por sus hijos a la biblioteca que
se encuentra en el Club de Ajedrez que tan dignamente lleva el
nombre del que en vida fue el Padre del Ajedrez Dominicano.
Es
justo destacar que anualmente se celebra en Santo Domingo el torneo
"Los Inmortales" en recordación y como un hermoso homenaje, a los
ajedrecistas fallecidos en Puerto Plata, donde además quedó grabada
perennemente la amistad entre los ajedrecistas dominicanos y cubanos
como muestra de los tradicionales vínculos históricos y culturales
entre la Patria de Juan Pablo Duarte y la de José Martí.
MI
Nelson Pinal Borges
Santo Domingo, 23/08/03
(Tomado de
www.superajedrez.com)