FEBRERO / La Voz en la RD

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Diarios dominicanos

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EnlaRD hallará lo que busca / Miércoles, 8 de febrero del 2006

2006

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En la RD

FEBRERO

8-Carta para Eneida

7-Permanezcan en sus asientos

6-Nuevo hombre

4-¿Quién nos sacará del limbo?

3-Un golpe más, Señor

3-Para la luz, la venda en los ojos

2-¿Me escuchan?

1-Días feriados, ¿desgracia nacional?

ENERO

31-Giorgio Sfara y sus buenos deseos 

30-El fucú de los dominicanos

28-Sugerencias oportunas!!!!!!

27-Una nota refrescante

26-¿Primer paso para la unión y el buen tiempo?

25-ATENCION, Señor Presidente

24-¡Increíble, pero cierto!

23-Por los cuatro costados

23-Obispo pide trabajar en proyecto de nación

21-¿Basta ya?

20-¿Por qué no rescindir contratos y llevarlos a la justicia?

19-Nuestros mayores deseos

18-No hay otra alternativa

17-Cuidado, mucho cuidado con esas autonomías

16-Las principales quejas al comenzar el año

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SUS MENSAJES

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

LA VOZ EN LA RD - Juan Ramón Quiñones

 

Carta para Eneida

 

 Eneida, si me dan a escoger entre biología, química o ajedrez, me doblego por el ejercicio de esta última ciencia porque es exacta como las matemáticas y me transporta a los tiempos de los misterios eleusinos.

Tengo sobradas razones para expresar así mi inclinación sobre el particular, querida amiga. No sólo amo el ajedrez por la precisión de los movimientos y  por la forma y significado de  sus figuras, sino también por la vastedad de sus dominios,  por los inmensos resultados de misteriosos cálculos y estrategias y por el descubrimiento de nuevos mundos.  De todos los juegos del Cosmos, prefiero el que me conduce a escrutar los misterios del infinito.

 Además, lo amo porque agradezco a mis ocho piezas y a mis ocho peones el vuelo ordenado que me brindan sobre mis treinta y dos propiedades.

También quiero que sepas, Eneida, que el  ajedrez me pone alas para volar en mis sueños; me da reyes y reinas  para dominar y controlar fuerzas angelicales y demoníacas, y me permite, campeona, cruzar sesenta y cuatro mares en compañía de mis dos sacerdotisas. Y he salvado, a lomo de mis  corceles,  los obstáculos del destino.

Con el ajedrez he aprendido a orientarme  en la búsqueda de refugio ante las amenazas de mis enemigos, y él, ausente maestra dominicana, me ha refrescado el alma y dado albergue en luminosas torres construidas con pestañas. Y cuando me actualizo en el mundo de los escaques, veo a  los súbditos de uno de mis reyes meterse confiados en pantanos, océanos y   desiertos y emerger y caminar triunfantes cuales titanes zodiacales. Tras cada hazaña de los ejércitos de mis reyes, amiga mía, salgo airoso de los laberintos, y siempre creo que en mis gestas me acompañan Ariadna, Deméter y las hijas de Zeus y Plusia.

Sabes, Eneida, que quien ama el ajedrez vive dieciséis veces, o sea, hasta la hora de la caída de una torre. Y quien ama el ajedrez, puede, también, hurgar en la blancura del cero, sin perder la cordura.

Te cuento, amiga, que  he jugado ajedrez con locos visionarios, con magos parecidos a Merlín y a los tres reyes bíblicos, con la sacerdotisa Melisa, de quien bebí miel; con la emperatriz Faustina la Mayor, con emperadores incas y romanos, con Papas y sumos sacerdotes. Muchas de las rondas se han celebrado en casas de jóvenes enamorados.

Y tengo historias de mi celebrado juego que sobrepasan las letras del alfabeto hebreo.

Con el ajedrez aprendí, yo pequeño, a convertir frutas y vegetales en oro, esto, desde luego, después de deleitar mi cerebro  con Elogio de la locura, de Erasmo de Rotterdam.

Eneida, si cuento, por otra parte, todas mis gloriosas hazañas bélicas, creo que estaría ayudando a la glorificación del ajedrez en el más apartado rincón de nuestro país. Por el momento prefiero sumergirme esta noche en el vientre de una partida a relatar historias que tú, maestra, conoces mejor que yo.

Con mucho afecto y gran cariño,

Juan Ramón Quiñones

 
Mensaje de Quiñones a Eneida, del día 27 de enero del 2006

Eneida:

Gracias por tu mensaje. Con tus notas me he transportado a aquellos años hermosos años en que el ajedrez era tratado con consideración y respeto y, sobre todo, con respaldos muy amistosos y de compañerismo.
¡Cuánto echamos de menos a personas como don Ricardo Argomániz y la labor de los demás entusiastas ajedrecistas que tú citas! Estoy de acuerdo con tus consideraciones sobre la preparación de planes concretos para el desarrollo sostenido del ajedrez en nuestro país. Gracias, Eneida, por tus palabras. Sé lo que sientes y sufres. Seguiremos conversando al respecto. Puedes contar con un amigo. Mis mejores saludos.

Juan Ramón Quiñones
 

 

Mensaje de Eneida a Juan Ramón Quiñones

(Mensaje recibido ayer, 7 de febrero del 2006)

Eneida Pérez de Lücke
Dirección:
Lövenicher Weg 24
50933 Köln, Alemania

Estimado Juan Ramon Quiñones:
 
Muchas gracias por sus palabras de aliento
, y por su sensibilidad con el tema. Estas  palabras me han conmovido sobremanera, sobre todo la sincronización de nuestras ideas para reintegrarle la solemnidad al juego.
 

Es realmente una pena el estado en que se encuentra el ajedrez en R.D.,pero esto no es más que un reflejo del caos que impera actualmente  en nuestra sociedad...

 Es cierto que nuestro ajedrez merece un mejor destino y que sólo trasmutando juntos estas pruebas y tribulaciones podremos salir adelante.
                   

Gracias por su disposición a integrarse, y le aseguro que su apoyo moral es ya, de por sí, un gran aporte. Aparte del gran servicio que rinde su página Ajedrez Dominicano.
 

Gracias del alma por el artículo en el Diario Digital, es más de lo que esperaba...
 

Procura mantenerle al corriente de las evoluciones en nuestros proyectos, que por el momento están concentradas principalmente en la formacion de clubes a nivel nacional (LaVega, Moca, Cambita y Santo Domingo). Más adelante le enviaré fotos y detalles de las últimas actividadades.

Lo que me motiva en realidad es el poder compartir  con otros  lo que he aprendido, lo bueno que he recibido, y sobre todo tratar de inspirar a j
óvenes en las bondades  de este maravilloso juego...

La verdad es que tengo que darle muchas gracias a Dios  por todas las bendiciones, por ejemplo; el club de ajedrez al que pertenezco ahora aqu
í en Colonia  -  www.schachfreunde-muengersdorf.de  -(acaba de cumplir 70 años de fundado), funciona en las dependencias de una antigua iglesia romana! que se  encuentra a solo  200 metros de mi casa...Hay algunos jugadores que tienen  entre 90 y 70 años y cuentan con más  de 50 años como afiliados .....ahí se puede ver la diferencia!!! 
Quiz
ás algún día podremos lograr que en nuestro país sea normal tener clubes de esta categoría... Esto sería hacer realidad el sueño de Don Ricardo Argomaniz y tantos otros pioneros.


Muchos saludos y hasta pronto
.
                                          
                                       Eneida