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Don
Ricardo Argomániz:
Padre del ajedrez Dominicano
Por: Ing. Rafael Damirón
Don Ricardo Argomániz Martínez nació en Barcelona, España, y emigró a
la República Dominicana al terminar la guerra civil española, a finales de
la década de los 40.
Conocí a Don Ricardo en el año 1965. En esa época él formaba parte del
reducido grupo de personas (30 ó 40) que practicaban Ajedrez en los
locales del Club Salvador Aristy ( en el Parque Eugenio María de Hostos) y
del Círculo para el Estudio del Ajedrez (en el Edificio Diez, de la calle
El Conde) . Desde ese entonces Don Ricardo era uno de los organizadores de
actividades, tales como torneos, simultáneas y charlas que se celebraban
en ambos locales.
Cuando surge el movimiento renovador de 1965 y se re-estructura la FDA,
Don Ricardo pasa a formar parte de la directiva, como tesorero, posición
que desempeña hasta 1970, cuando fue electo presidente de la FDA. Resultó
electo nuevamente en 1972, posición que mantuvo hasta el año 1973, cuando
renunció por motivos de salud. Retornó a la directiva de la FDA como
tesorero durante los períodos 1980-82 y 1992-94.
La gestión directiva de Don Ricardo se caracterizó por un estricto
control de las finanzas de la FDA, en que muchas de las urgencias
económicas de la FDA y de los ajedrecistas eran costeadas directamente por
él. Por esa razón algunos le bautizaron como el "mecenas del ajedrez
dominicano".
Don Ricardo fue un ajedrecista activo durante muchos años, llegando a
ser finalista del campeonato nacional en el año 1968. Participó en varios
Torneos Pre-Nacionales, así como en los Campeonatos Nacionales por Equipos,
donde integró los equipos del Círculo para Estudio del Ajedrez, Club
Salvador Aristy, y del Club Dr. Frank Sánchez.
Don Ricardo fue el ajedrecista postal más activo del país, participando
en Semi-Finales Postales Latinoamericanas, y en las eliminatorias del
Mundial Postal. Llegó a jugar más de mil partidas postales con jugadores
de los 5 continentes. Fue un gran estudioso del Ajedrez, llegando a
acumular una biblioteca especializada con más de mil volúmenes, la cual
fue donada al club de ajedrez que lleva su nombre.
Al margen de todo lo anterior, Don Ricardo brindó también a la
comunidad ajedrecística un ejemplo notable de honestidad y dedicación al
trabajo, en el cual se mantuvo activo pese a sus enfermedades, casi hasta
el mismo día de su muerte.
(Tomado de Ajedrez.do)
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